Ya Todo Desacredita al Fenómeno OVNI…: E pur si Muove! (3/).

Publicado en por Ciencia-ficción Sospechosa

Platillo VoladorYa Todo Desacredita al Fenómeno OVNI…: E pur si Muove! (3/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Identificados”, Revista de Exopolítica.

http://identidadexopolitica.blogspot.com/

La Tierra, 1 (φN, λW); 04 abr 11.

 

En 1997, un lunes muy temprano por la mañana, regresaba caminando de haber acompañado a mi hija a su escuela en la zona de Santo Domingo, Coyoacán, en la Ciudad de Mèxico; de pronto, viendo hacia el cielo en unos 30º, percibí el desplazamiento de una alargada nube a la manera de la estela de un avión, que se movía de suroeste a noreste, aproximadamente transversal a la dirección de mis pasos, sintiendo su movimiento a semejanza de ese efecto de “la Luna que sigue a los niños”; sin embargo, su desplazamiento nos adelantaba, provocando incluso cierto vértigo, por lo que detuvimos nuestro andar entendiendo que el movimiento de la nube no era aparente, y para comprobarlo.  Y, efectivamente, ésta se desplazaba, en la perspectiva, de lado a lado de un alto edificio, sin modificar su apariencia rectilínea ni su estructura (a manera como suele suceder con la estela de un avión se dispersa con el viento); y ahí nos quedamos viéndola cruzar en toda su extensión, que debía ser de varias decenas de kilómetros y teniendo que ser a una muy alta velocidad su desplazamiento, que pronto nos hizo perderla de vista tras las construcciones.

 

Había escuchado algo acerca de esas “nubes”, pero mucho más pequeñas, incluso identificadas a semejanza de “gusanos”.  Esa era la primera ve que veíamos eso, y después de aquello, no hemos vuelto a observar nunca más el fenómeno en esa forma.

 

Una año después, en 1998, en la misma zona donde temporalmente vivíamos, hacia las 18:00 h, mis hijos estaban jugando en el estacionamiento de la Unidad Habitacional, cuando, de pronto, entraron al Departamento diciéndonos que “había algo extraño en el cielo”.  Supuse que era la llamada “casa del Sol”, un efecto de arcoiris circular en su derredor por la refracción de la luz en cristales de hielo en la alta atmósfera.  Salimos, y me señalaron a lo lejos como una pequeña esfera se alejaba en dirección al Cerro del Ajusco al sur de la Ciudad de México.  Y cuando les decía simplemente que justo eso era un OVNI, que luego de los sucesos de 1991 y 1992 de los avistamientos nocturnos en Tlaxcala, por primera vez los veíamos a plena luz del día, nuevamente el más pequeño exclamaba que “allá venía otro”.  Volteamos entonces a ver hacia el norte, y efectivamente, un segundo objeto pasó desplazándose de manera relativamente lenta (la velocidad que tendría una avioneta), y a una altura muy baja que podría calcular en unos 1000 metros.  Teniéndolo cerca, pude ver que no era propiamente una esfera, sino que era “romboidal”, como dos conos de poca altura, unidos por su base.

 

Ahí alguien comentó que “el anterior pasó más bajo y se le pudieron ver algunas cosas”.  Involuntariamente voltee a ver nuevamente hacia el norte, y la sorpresa es que pudimos ver que venía no sólo uno más, sino que en total contamos seis objetos, los cuales, silenciosos, pasaron escalonadamente cada vez más altos.  Sin duda fue una experiencia interesante, colectiva, y sobre todo, era la primera vez que ello nos ocurría a pleno día.

 

Esos económico-socialmente difíciles años noventa se fueron, la vida continuó, un interés más marcado por el fenómeno se nos hizo presente, y, para entonces, primeros años de los dos mil, ya usuario de Internet, seguía dos o tres sitios sobre el tema, pero a la vez, los muy pocos, si no es que los únicos en el mundo hasta ese momento, estudiando ese fenómeno: ovnis.tv del periodista Jaime Maussan, y el Sitio de la Profesora Ana Luisa Cid.

 

En torno al periodista Jaime Maussan se había formado, desde años atrás, el llamado “Grupo de los Vigilantes del Cielo”, ciudadanos, principalmente de la Ciudad de México, pero esparcidos por todo el país, que sistemáticamente, cámaras de imágenes digitales o de videograbación en mano, comenzaron a observar el cielo.  Andando el tiempo, entrenado el ojo para observar los detalles del cielo, pronto se convirtieron en unos expertos captando en sus dispositivos los objetos más extraños.

 

Así llegó el año 2003, la atención estaba centrada entonces en la aparición, año con año y de manera cada vez más espectacular, de los agrogramas en los campos de trigo de Inglaterra; pero este año apareció quizá uno de los más sencillos, fácil de hacer por cualquier persona, pero por todo ello particularmente interesante: una circunferencia, en cuyo interior se dibujaba un triángulo, y en el centro un círculo, con otro más pequeño descentrado.  Lo notable en dicha figura, era tanto un círculo pequeño unido con una línea tangente al círculo mayor, y una línea perpendicular a dicha circunferencia, y en la cual había dos marcas, una al final de la línea y otra en una posición dada de su longitud.  De inmediato captamos que aquella línea y sus marcas eran una clave para descifrar el agrograma, en cuyo interior, aquellos círculos inscritos bien podían representar a la Tierra y la Luna.

 

Nos pusimos a la tarea de descifrarlo, encontrando que contenía ciertas fechas y eventos, que asociado al pequeño círculo exterior, podía suponerse por intuición el impacto de un aerolito.  Pasaron las fechas y, por supuesto, no ocurrió nada.  Y continuamos atentos al fenómeno, pero aún como algo, como se dice en el medio conspirativo, muy “intoxicado”.

 

En la próxima entrega describiremos la interpretación de aquel agrograma.

 


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