Ya Todo Desacredita al Fenómeno OVNI…: E pur si Muove! (16/).

Publicado en por Ciencia-ficción Sospechosa

Platillo VoladorYa Todo Desacredita al Fenómeno OVNI…: E pur si Muove! (16/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Identificados”, Revista de Exopolítica.

http://identificados.over-blog.com/

La Tierra, 1 (φN, λW); 30 may 11.

 

El análisis de estas relaciones exopolíticas son equivocadas, desde el momento mismo en que se hacen considerándolas como “facetas psicológicas del asunto”, y no como lo que en esencia son: facetas éticas, es decir, de la teoría de lo moral.

 

De ahí que, citándose al periodista Donal Crowshurst, 1969, se afirme que los seres extraterrestres “están jugando con nosotros...  interfieren en nuestro mundo con un desprecio total hacia nuestras inquietudes y espectativas...”[1].  Y se refiere un caso macabro de ese jugueteo como prueba, recogido por Jaques Vallé.

 

Que haya un jugueteo, sería entendible, pensemos en nuestra relación con las especies inferiores e incluso entre ellas.  Esto, para entenderlo, tiene que ver más con la lógica que con la psicología (que en este caso, esta última está resultando justo para no entenderlo).  Que ello signifique un “desprecio total” a nosotros, choca con casos opuestos al recogido de Vallé.

 

El encuentro abierto y sus resultados negativos se pueden inferir tan sólo del siguiente hecho: hoy somos casi 6,500 millones de habitantes en la Tierra; de ellos, 2,100 millones, son cristianos en todas sus modalidades; 1,300 millones son islámicos en todas sus modalidades; y 1,100 millones, son no-religiosos (en todas sus modalidades).  900 mil son hinduistas; 400 mil son taoístas-confusianístas, y 376 mil son budistas; unos 450 mil pertenecen a religiones menores (entre ellas el judaísmo, 14 millones, y la baha’i, 7 millones).

 

Aproximadamente, los cristianos forman una tercera parte de la población mundial; entre hinduistas y budistas se forma un segundo tercio; y el tercer tercio, donde más de la mitad son no-religiosos, y la otra mitad entre islámicos y religiones menores, suman el otro tercio.  En ese panorama en donde prácticamente en el 85% reina la superstición (la creencia en lo sobrenatural), y la ignorancia (es decir, no precisamente la ciencia), por lo cual se identifica a la posibilidad de esos seres extraterrestres como seres divinos, como dioses advenidos cuyo fin de su advenimiento es el acogimiento de sus “elegidos” y la “salvación”, tal como se establece de un modo u otro en casi todas esas religiones...  Pero quiénes, cuáles son, en ese panorama, dichos “elegidos”: sin duda, y sin duda porque en la práctica así ya es, la guerra santa (fundamentalmente entre cristianos e islámicos), pretendidamente, a criterio de ese pensamiento humano llamado fundamentalista, simplemente religioso a ultranza en donde “su verdad”, su dogma, es el correcto, lo definirá.  El encuentro abierto implicaría, bajo esas condiciones, el reordenamiento político-social internacional totalmente subordinado a esos seres extraterrestres (y eso hay que poder imaginarlo con detalle, y se verá que el resultado último será la perdida de la condición de lo humano mismo).

 

En los años setenta, quizá desde una década antes, pero difícil y seguramente no antes de ella, en los libros de texto de la materia de Biología se incluyó el capítulo titulado “Exobiología”: la posibilidad de existencia de vida (de la vida dicho en general) extraterrestre*.  A casi medio siglo después, no sólo dados los fenómenos observados en la disciplina de la llamada “Ufología” (del inglés, Unidentified Flying Objet), u “Ovnilogía”, sino como consecuencia de nuestro alto desarrollo tecnológico** que nos ha llevado hasta la superficie de otros planetas con la capacidad de su exploración minuciosa y sistemática; la posibilidad de entrar en contacto con formas de vida altamente organizada (lo cual está directamente asociada al grado de inteligencia), hasta el punto de que ella sea en relación con seres semejantes en inteligencia, o incluso aun, superiores a nosotros en ello, nos plantea la necesidad de introducir ahora la disciplina de la “Exopolítica”: relativa a la posibilidad de establecer contacto y relación con una civilización exótica, es decir, lejana; ya en el espacio, ya en el tiempo, ya en la evolución; y por lejana, extraña, tan lejana y extraña, como lo puede ser una civilización más evolucionada, ya de una variante evolutiva homínide, o ya  extraterrestre, como ciertamente, aun cuando desde un ángulo esoterista, se ha propuesto ya por Alfred Lambremont Webre desde el año 2000 por su obra en e-book: Exopolítica: Hacia una Década de Contacto.

 

Para algunos, hoy aun eso puede sonar a “ciencia-ficción”; tal como en los años cincuenta del siglo pasado, aun la posibilidad de vida que no fuese en nuestro planeta, sonaba abiertamente a fantasía; en gran medida para muchos, incluso, herética.

 

Pero ha sido así en la historia que se ha venido dando el avance y la diversidad de la ciencia al irse abordando diversos objetos de estudio o facetas diversas de un mismo objeto de estudio: no por capricho o genialidad de nadie, sino como reclamo de las necesidades objetivas del conocimiento.  Seguramente, los primeros en teorizar hoy; y ello no podrá ser sin un estudio profundo de la Lógica, pero muy especial y esencialmente, de la Ética; sobre este tema de “Exopolítica”, serán –como ha sido siempre a lo largo de la historia– los “clásicos” de esta ciencia en el futuro.

 



[1] Ibid. p.78

* Cuya posibilidad ha sido tantas veces corroborada no únicamente en forma dubitativa indirecta mediante espectógrafos, sino con plena certidumbre en los restos de aerolitos caídos en tierra e inmediatamente estudiados; tal como el 26 de diciembre de 2006, ocurrió con el aerolito caído en el Lago Tagish, Canadá, cuyos vestigios de vida fueron encontrados en él, ajeno a la posible contaminación terrestre al quedar sumido en la capa de hielo que lo ha preservado en sus más puras condiciones originales.

** Que debemos precisar, no está en manos de la sociedad, sino de los grupos económicos de los grandes monopolios internacionales y, por lo tanto, con intereses ajenos a la eticidad.

 



Etiquetado en Ovnilogía

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post