Experiencias Personales: 2008-2011, la Exopolítica. (3/).

Publicado en por Ciencia-ficción Sospechosa

Platillo VoladorExperiencias Personales: 2008-2011, la Exopolítica. (3/).

Dr. Luis Ignacio ernández Iriberri.

“Identificados”, Revista de Exopolítica.

http://identificados.over-blog.com/

La Tierra, 1 (φN, λW); 25 jul 11.

 

Reportes a manera de prueba empírica objetiva se tienen desde todos los tiempos, estrictamente dicho.  Sin embargo, es a partir del fin de la II Guerra Mundial, y dada la tecnología de que ya se disponía para entonces (avión, radar, cámaras de filmación), es que el fenómeno pasa de un carácter testimonial mítico, a un fenómeno físico de evidencia empírica.

 

En ese sentido, se considera como primera evidencia  empírica objetiva, aun de muy bajo nivel de objetividad respecto de nuestra época; al parecer en el Nivel 2 de nuestra “Escala Testimonial” (v. Pag. 53), o por su condición especializada, en el Nivel 3; el reporte del 24 de junio de 1947, del piloto Kenneth Arnold, el que incluso hace famoso el nombre de “Platillo Volador”, que poco tiempo antes ha introducido el editor Ray Palmer en la revista “Amazing Stories”*; para lo que en reportes de otros tiempos se denominaba como “Fantasmas Cambiantes” o “Bolas de Fuego”.  Puede verse incluso en dichos nombres la diferencia entre lo mítico e impreciso, y lo reconocido físicamente.  El caso de la transmisión radiofónica fantástica de Orson Wells: “La Guerra de los Mundos”, de 1938, era ya historia.

 

A partir de julio de 1947, como resultado de otros avistamientos; incluso un trágica persecución aérea de un OVNI; se encargó a la División de Inteligencia Técnica de Comando Aéreo Material (abreviado, AMC, en sus siglas en inglés; o también conocido como: Centro Aéreo de Inteligencia; “Air Technical Intelligence Center”, ATIC), la recopilación de toda información al respecto.  Se constituyó así la primera investigación oficial; luego, en diciembre de ese año, denominada como Proyecto Sign (“Signo o Señal”), el cual operó prácticamente por un año, y en diciembre de 1948 presentó su Informe, el que tendría como antecedente otro, titulado: “Evaluación de la Situación”, de julio de 1948.  A decir de Marina Curié y colaboradores: “El gran público –dice la autora referida– tampoco sabe que la efímera vida del Proyecto Sign acaso se debiese a que sus componentes –oficiales y técnicos especializados en aviación– tuvieron la candidez de afirmar positivamente que –y ahora Curié nos da la explicación en forma de cita con referencia en el mismo Informe del Proyecto– <<los UFO –u OVNIS– existen, y son máquinas controladas por seres inteligentes, procedentes de fuera de la Tierra>>”[1].  Y de la misma manera se afirma por Fernando Jiménez del Oso: “en 1948, el Proyecto Signo había elevado al Pentágono un bien documentado informe, con el título Estimación de la Situación, en el que se llegaba a la conclusión de que los ovnis eran reales y sin duda de origen extraterrestre”[2].

 

En febrero de 1949, el Proyecto Sign, fue sustituido por el denominado, extrañamente; dado que no hay una aparente razón para tal nombre, Proyecto Grudge (“Agravio”, o “Rencor”; 1949-1952; quizá la explicación del nombre venga de la paranoia de la época, acerca de la “invasión extraterrestre”), que operó hasta diciembre de ese mismo año, siendo reactivado luego de un año y nueve meses de receso, en septiembre de 1951, como consecuencia de nuevos avistamientos.  Es en la documentación de este último Proyecto, hacia fines de 1951, que el concepto de “Platillo Volador”, es cambiado por el de uso actual, de “Objeto Volador No Identificado” (“OVNI”), dándose un nuevo salto, ahora, de la referencia física de realidad, al concepto teórico abstracto con reconocimiento de objetividad.

 

Entre marzo y abril de 1952, el Proyecto Grudge, fue reemplazado por el Proyecto Blue Book (1952-1969).  Hasta entonces la investigación había estado en manos exclusivas de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF); en todas partes del mundo había una actitud positiva de investigación e información frente al fenómeno, aceptándose la posibilidad extraterrestre; pero ya para el Proyecto Blue Book, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), interviene en el proceso, mezclándolo con las condiciones de la Guerra Fría, que recién se había iniciado.

 

Derivado del Proyecto Blue Book, se formó el “Grupo Robertson” (1952), a propuesta de la CIA.  El Dr. H.P. Robertson, experto en teoría de la relatividad y cosmología del Instituto Tecnológico de California, encabezó un grupo de científicos, entre ellos, el físico nuclear, Dr. Luis Álvarez; el astrónomo, Dr. Thorton Page; el físico, Dr. Samuel A. Goudsmit (descubridor del espín de los electrones); el geofísico, Dr. Lloyd V. Berkner; el astrofísico de origen checo que desempeñaría un importante papel en la investigación OVNI, el Dr. Allen Hynek; y al experto en cohetes, Dr. Frederick C. Durant.

 

En su informe de enero de 1953, descartaron que el fenómeno representara un peligro a la seguridad nacional, y afirmaron que la mayoría de los casos podían ser “explicados razonablemente”*.  Esto es, si hubo trivialidad u ocultamiento en la investigación, eso no es realmente lo importante; lo verdaderamente importante es que se reconocía que había un fenómeno realmente existente del cual habían suficientes evidencias empíricas (independientemente de la explicación que tuvieran); un 5% de las evidencias del “Proyecto Libro Azul”, deja totalmente abierta la posibilidad al postulado exopolítico: es factible pensar en la posibilidad real de la existencia del OVNI, y en su condición de artefacto y su comportamiento inteligente, pensar en una posible civilización terrestre no-humana, coexistente con la especie humana, pero superior en tanto más avanzada tecnológicamente; o, incluso, extraterrestre.

 



* Brookesmith, Peter; OVNIS, Expedientes Secretos; Reader’s Digest, México, 1997, p.126.

[1] Curié, Marina; et al; Cíclope, La incógnita del Espacio; Editorial Cíclope, Fascículo Nº 8; Barcelona, 1969; p.115.

[2] Jiménez del Oso, Fernando; OVNIS: Una Realidad Indiscutible; “Lo Desconocido” Nº 3; Ediciones Iberoamericanas Quórum, España, 1989; p. 14.

* Brookesmith, Peter; OVNIS, Expedientes Secretos; Reader’s Digest, México, 1997.  De todo el Proyecto Blue Book (1952-1969), de un total de 12,618 observaciones, 701 (5%), quedaron como inexplicables.

 



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