Experiencias Personales: 2008-2011, la Exopolítica. (1/).

Publicado en por Ciencia-ficción Sospechosa

Platillo VoladorExperiencias Personales: 2008-2011, la Exopolítica. (1/).

Dr. Luis Ignacio ernández Iriberri.

“Identificados”, Revista de Exopolítica.

http://identificados.over-blog.com/

La Tierra, 1 (φN, λW); 11 jul 11.

 

En estricto sentido, como suele ocurrir en toda ciencia, en la Exopolítica apenas recién nacida, ya se gestaron dos grandes concepciones teóricas en su seno: una, la representada por su autor original, Alfred Lambremont Webre, con su Exopolítica: Hacia una Década de Contacto (2000), eminentemente místico-esotérica, de carácter preeminentemente religiosa; la otra, a partir de la crítica a la anterior, representada por Michael E. Sella, con su Exopolítica: Implicaciones Políticas de la Presencia Extraterrestre (mayo de 2003), con un sentido igualmente místico-esotérico, por el cual Michael E. Sella crea su Web Sit: www.Exopolítica.org, y funda el “Instituto de Exopolítica” (cuyo Web Sit propio es, www.exopliticsinstitute.org).

 

Por nuestra parte, a la visión exopolítica científica nos incorporamos nosotros, pero con fundamento en un marco teórico gnoseológico dialéctico materialista, que nos obliga a posiciones de mayor rigor científico y al tratamiento de la Exopolítica más allá de un mero contenido ovnilógico, por más que se reconozca en ello la evidencia empírica objetiva necesaria.

 

Objetos voladores no identificados, en lo que literalmente eso significa, hemos visto desde nuestra infancia en los claros y transparentes cielos de la Ciudad de México de los años cincuenta y sesenta.  Objetos “estelares”, luces más o menos brillantes, que se desplazaban con movimientos zigzagueantes o permanecían luego estacionarios, puntos luminosos moviéndose a gran velocidad, o cambiando de colores, fácilmente distinguibles de un meteorito, e incluso distinguiéndolos de objetos posiblemente identificados como los mismos primeros satélites artificiales ya de los años sesenta, de movimiento lineal y uniforme en dirección polar norte-sur; a la par que escuchábamos en las noticias (involuntariamente dada nuestra propia edad) sobre testimonios de aterrizajes, secuestros (abducciones), contactos, y avistamientos de naves y seres extraños en diversas partes del mundo.  La “oleada ovni” de los años sesenta fue particularmente notable en la “psicosis colectiva”.  Pero cuando aun el avión más veloz que normalmente veíamos cruzar el cielo de la Ciudad de México, era un tetramotor, la televisión y los viajes al espacio exterior de los primeros cosmonautas soviéticos y astronautas estadounidenses apenas iba a comenzar, los “seres de otros mundos”, bien pasaban como parte de la fantasía popular que acompañaba ese momento histórico.

 

El caso es que bastaba levantar la vista al maravilloso cielo estrellado en cualquiera de esas tibias noches, para poder ver esos objetos luminosos “no-identificados”.  Y nosotros nos solazábamos recostados en la azotea de nuestra casa contemplando la maravilla impasible del Universo, de pronto irrumpido y perturbado en su serenidad por un punto luminoso, por un errático “objeto estelar” volador no-identificado.

 

Tiempo después, en la “oleada ovni” de los años noventa y que prácticamente a la fecha en el 2011 no ha cesado, sino por lo contrario, se ha incrementado y hecho enormemente compleja; los avistamientos dejaron de ser puntos luminosos observados al atardecer o durante la noche a manera de “objetos estelares”, para ser ahora claramente objetos voluminosos y de apariencia metálica vistos a plena luz del día; más aun, ya no objetos aislados, sino verdaderas flotillas.

 

Hoy en esta vuelta al oscurantismo en la que no es casual que se hable de todo esto como “Expedientes Secretos”, e incluso sea tratado en la mente de la mayoría de los investigadores como una “Gran Conspiración”, llegamos a la conclusión, a su vez, de que efectivamente todo esto está envuelto en una gran conspiración: por una parte, de la trama de las altas esferas del poder político civil; por otra parte –y más temible aun–, del alto clero político, en particular, al parecer, el católico.

 

Exopolíticamente, el mensaje dado en los agrogramas de 2007 en su esencia: 1) implica a los humanos no sólo falsamente, con una pobre conciencia de sí como humanos (en la teoría del humanismo en la que el ser humano prevalece por sobre del ser divino, podría decirse, más aun, que implican una anticonciencia de sí, o dicho de otro modo, con una negación del conocimiento de la esencialidad en la identidad del ser humano); ya ni qué decir acerca de la nula conciencia para sí, puesto que el ser humano dado a la divinidad, no puede fijarse ningún propósito propio, sino que depende de manera absoluta del designio divino.

 

Luego, 2) en el supuesto de un primer contacto, esa civilización extraterrestre elaborando esos agrogramas, daría por sentado que todos los humanos nos regimos relgiosamente, a menos que la religiosidad sea, primero, universal literalmetne dicho, y segundo, igualmente universal en sus símbolos; y eso, científicamente, no es demostrable.

 

Así, 3) en los hechos, esos mensajes de tal manera planteados, ahondan las diferencias humanas y nos identifica, precisamente, en la inmadurez en la que estamos; lejos de la conciencia para sí, de un proposito como sociedad humana en su conjunto; pero peor aun, alejándonos de la conciencia en sí ganada en los últimos cinco siglos.

 


Etiquetado en Ovnilogía

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post